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Neveras y frigoríficos

Nevera hace ruido: cuándo es normal y cuándo indica avería

Que la nevera haga ruido es uno de los motivos más frecuentes de consulta. Algunos sonidos forman parte del funcionamiento normal del aparato, pero otros pueden ser la primera señal de que algo no va bien. En este artículo te ayudamos a identificar cuándo el ruido de tu nevera es habitual y cuándo merece la atención de un técnico.

Por qué la nevera hace ruido (y cuándo es completamente normal)

Las neveras y frigoríficos no son electrodomésticos silenciosos. Para mantener la temperatura interior, el compresor arranca y se detiene varias veces al día, el ventilador mueve el aire frío y el gas refrigerante circula por el circuito. Todo esto genera sonidos.

Los ruidos normales más habituales incluyen:

  • Zumbido grave continuo o intermitente: es el compresor trabajando. Arranca cuando la temperatura sube y se apaga cuando la alcanza. Es especialmente audible si la cocina está en silencio o por la noche.
  • Gorgoteo o borboteo: indica que el refrigerante circula por las tuberías. Es más perceptible justo después de que el compresor se detenga.
  • Clic suave al arrancar o parar: el relé del compresor hace este sonido al encender o apagar el motor. Si ocurre pocas veces al día y la nevera enfría bien, no hay problema.
  • Ronroneo o vibración ligera del ventilador: en modelos No Frost, el ventilador interno distribuye el aire. Un sonido constante pero suave es habitual.

Estos ruidos suelen ser más notorios cuando la nevera es nueva, cuando hace calor (el compresor trabaja más) o si acabas de meter comida a temperatura ambiente.

Ruidos que sí indican un problema

Otros sonidos no son parte del funcionamiento habitual y conviene identificarlos cuanto antes:

Golpeteo, traqueteo o vibración fuerte

Si la nevera hace ruido metálico, como si algo golpeara contra las paredes internas o la estructura, puede deberse a:

  • Objetos dentro tocando las paredes: botellas, envases o rejillas mal colocadas que vibran con el motor.
  • Compresor o ventilador mal fijado: con el tiempo, los soportes pueden aflojarse y el motor vibra contra el chasis.
  • Tubería rozando con otra parte metálica: si durante el transporte o una mudanza el aparato recibió un golpe, las tuberías del refrigerante pueden haber quedado tocando la carcasa.

En estos casos, apagá la nevera, revisá que no haya nada suelto en los estantes y comprobá que el aparato esté bien nivelado. Si el ruido persiste, es problema interno.

Clic repetido sin que arranque el compresor

Si escuchás un clic cada pocos segundos pero la nevera no enfría, el compresor probablemente esté intentando arrancar sin lograrlo. Puede ser el relé de arranque, el termostato o un fallo eléctrico del propio compresor. Este síntoma requiere diagnóstico técnico porque la nevera dejará de enfriar por completo en poco tiempo.

Silbido agudo o pitido continuo

Un silbido constante que no se detiene puede indicar una fuga en el circuito de refrigerante o un problema en la válvula de expansión. También puede aparecer si el ventilador tiene suciedad acumulada o alguna pieza rozando con las aspas. Este tipo de ruido no se soluciona solo y puede empeorar con el tiempo.

Ruido muy fuerte al arrancar

Si cada vez que arranca el compresor hace un estruendo intenso durante varios segundos, es posible que el motor esté al límite de su vida útil o que haya perdido aceite lubricante. Este síntoma suele aparecer en neveras con más de diez años de uso.

Qué podés comprobar tú mismo antes de llamar a un técnico

Antes de asumir lo peor, hay algunas verificaciones simples que podés hacer sin tocar nada eléctrico ni abrir el aparato:

Nivelar la nevera

Si el suelo no está perfectamente plano, el compresor puede vibrar más de lo normal. Colocá un nivel de burbuja sobre la parte superior y ajustá las patas delanteras girándolas hasta que el aparato quede estable. Muchas veces un simple ajuste elimina vibraciones y golpeteos.

Revisar el espacio alrededor

Si la nevera está muy pegada a la pared, a un mueble o a otro electrodoméstico, las vibraciones pueden amplificarse. Dejá al menos 5-10 cm de separación en los laterales y la parte trasera. Además, ese espacio ayuda a que el aire circule y el compresor no trabaje de más.

Vaciar y organizar el interior

Abrí la nevera y comprobá que no haya botellas, bandejas o envases tocando las paredes o las rejillas. A veces un simple tarro mal apoyado vibra con el motor y genera ruido. Reordená los alimentos y verificá si el sonido desaparece.

Limpiar la rejilla trasera

La rejilla del condensador, en la parte de atrás, puede acumular polvo y pelusas. Esto no solo genera ruido (el compresor fuerza más), sino que reduce la eficiencia. Con la nevera desenchufada, pasá una escobilla suave o el aspirador por esa zona. Es una tarea que conviene hacer al menos una vez al año.

Escuchar con la nevera vacía y cerrada

Si tras las comprobaciones anteriores el ruido sigue, dejá la nevera cerrada, sin abrirla durante un par de horas, y prestá atención. Si el sonido es constante, intenso o va acompañado de falta de frío, es momento de consultar con un técnico.

¿Cuándo llamar a un técnico?

Si la nevera hace ruido y además presenta alguno de estos síntomas, no lo dejes pasar:

  • El interior no enfría correctamente o se forma hielo excesivo.
  • El ruido es nuevo, intenso y no desaparece tras nivelar y limpiar.
  • Escuchás clics repetidos sin que el motor arranque.
  • El compresor está permanentemente caliente al tacto (parte trasera inferior).
  • Aparece agua o humedad alrededor de la base del aparato.

En estos casos, el problema suele estar en el compresor, el ventilador, el termostato, el relé de arranque o el circuito de refrigerante. Son componentes que requieren herramientas específicas y conocimientos técnicos para su diagnóstico y reparación.

Servialto realiza la visita técnica a domicilio en Madrid por 55 €, que se descuentan del precio final si aceptás la reparación. El técnico revisará el aparato, identificará el origen del ruido y te explicará qué opciones tenés. La reparación incluye garantía por escrito.

Si tu nevera hace ruido y no sabes si es normal, no esperes a que deje de enfriar. Un diagnóstico a tiempo puede ahorrarte complicaciones mayores.

Revisado por el Equipo técnico de Servialto, servicio técnico independiente en Madrid.

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